viernes, 1 de febrero de 2013

La Celestina: Personajes.


Celestina

Celestina es el personaje más sugestivo de la obra y la protagonista indiscutible de dicha obra aunque el tema se centre más en el amor y la pasión de Calisto y Melibea, hasta el punto de que acabó por darle título; es un personaje pintoresco y vívido, egoísta y vital. Conoce a fondo la psicología del resto de los personajes, haciendo que incluso los ambiguos con sus planes cedan a ellos. Sus móviles son la codicia, el apetito sexual y amor al poder psicológico. 
Calisto
Calisto es un joven de la alta sociedad a quien solamente le preocupa satisfacer sus deseos, atropellando a quien sea para conseguirlo. Es el personaje más cargado de literatura, más voluntariamente artificioso.
Melibea
Melibea es una mujer vehemente, que pasa de la resistencia a la absoluta entrega a Calisto sin apenas tránsito de duda; en ella la represión aparece como forzada y antinatural. En la obra se intenta hacer la víctima de una pasión cegadora inculcada por el hechizo de Celestina.

Pármeno

Pármeno es el personaje más trágico de la obra, porque es corrompido por todos los demás personajes. Intenta advertir a su señor de los peligros que le pueden venir. Su lealtad termina de derrumbarse al ser seducido por una de las prostitutas de Celestina, Areusa.

Sempronio

Sempronio ha perdido cualquier ideal sobre los amos a los que sirve y solamente pretende aprovecharse de ellos. Mantiene una relación con una de las prostitutas de Celestina, que a su vez le engaña, y es el dueño de la idea de aprovecharse de Calisto para poder mantener su pasión.

Elicia y Areusa

Las prostitutas Elicia y Areusa odian en el fondo a los hombres y a las aficionadas como Melibea; son rencorosas, envidian a Melibea y pretenden que Centurio vengue la muerte de sus amantes, los criados de Calisto. 
Alisa
Alisa es la madre de Melibea y no mantiene una verdadera relación con su hija; se limita a especular sobre su matrimonio sin haberle consultado apenas.
Pleberio
Pleberio es el padre demasiado ocupado que ama a su única hija y ve cómo su vida pierde todo sentido al suicidarse ésta, por lo cual declama el planto final de la obra, un lamento por el poder del amor donde sufre por la soledad y esterilidad a la que le ha condenado el destino tras tanto esfuerzo sin fruto.





.